SANDRO BOTTICELLI


Sandro Botticelli era buen amigo de toda la troupe renacentista de Florencia, muy metida por aquell entonces en los triquimanejes de la escuela noeplatónica, que inspiraban los teóricos Picco de la Mirandolla y Ficino. Sus obras han suscitado miles interpretaciones y quien más quien menos proyecta sobre ellas "paranoias propias" Yo no voy a ser menos y doy ahí mi versión barriendo como no hacia casa.
La fuente literaria más aceptada como manantial inspirador fue, y sigue siendo, los Fastos de Ovidio, autor del ars amatoria y las metamorfosis, En esa trata el tema de las fiestas y el calendario haciendo especial mención de "Floralia". Céfiro, cupido, Flora, Cloris, Mercurio, Venus, las tres gracias, todos ellos pululan por la tela haciendo de las suyas. El tema de la rosa está bien presente en los vientos que sopla Céfiro, en el vestido de Flora, y en la propia primavera.











Obviamente el tema daba para mucha disertación, ficción, imaginación, estudio...lo cual dió pie a una larguísima lista de publicaciones que nos ilustran sobre el complejo Renacimiento. A mi personalmente me gustaron y mucho los siguientes:

- Florencia; Luis Racionero
- Leonardo da Vinci; Luis Racionero
- Botticelli. Retrato en clarooscuro; Sophie Chaveau.
- Renacimiento y Renacimientos; Erwin Panofsky
- Renacimientos: estudios sobre arte y poesía; Walter Pater
- Los misterios paganos del Renacimiento; Edgar Wind
- Viajes al Paraíso: La representación de la naturaleza en el renacimiento; Eduardo Blazquez.


Perderse por los pasadizos de esas rosas supone llevar a cabo una excursión llena de sorpresa, conexiones y agradables vínculos. De ninguna manera puede pasar por alto la conexión que se establece con el tema de el jardín. De ahí al Paraíso no hay ni distancia, y en ese idílico lugar existen a su vez miles de conexiones nada despreciables. Entendiendo que aquí no es rincón adecuado para hablar de ello, me permito indicar otro blog a quienes pudiera interesar el tema del Paraíso, el viaje interior o la entrada en el almario. Esas deliciosas sutilizas las exploro con la lupa de una nueva ciencia: La Turistologia, que tiene también su miga.